Los playoffs del Apertura arrancan con dos clásicos regionales en juego simultáneo
Boca y Huracán abren los octavos de final en la Bombonera, mientras Talleres y Belgrano disputan el clásico cordobés. Diego Martínez y Darío Herrera buscan avanzar en el torneo.
El Torneo Apertura entra en su fase más decisiva hoy con la disputa de los octavos de final, donde dos enfrentamientos regionales marcarán el inicio de los playoffs. La jornada arrancará en Córdoba con el clásico entre Talleres y Belgrano en el estadio Mario Alberto Kempes desde las 16.30, transmitido por ESPN Premium, para continuar posteriormente con el partido entre Boca y Huracán en la Bombonera.
En el reducto xeneize, Diego Martínez buscará mantener la solidez defensiva que caracterizó al equipo durante la fase regular. "Sabemos que Huracán es un rival difícil, con jugadores de experiencia. Tenemos que ser eficaces en ambas áreas", comentó el técnico azul en la conferencia de prensa previa. El equipo de la ribera, que terminó entre los mejores de la temporada, contará con sus principales figuras para intentar avanzar hacia los cuartos de final.
Por su parte, Huracán no es un rival menor. El conjunto dirigido por Claudio Ubeda llega con intenciones claras de sorprender en la Bombonera, aunque el calendario también le presenta compromisos internacionales de relevancia. "Es un partido especial jugar en la Bombonera, pero nosotros vamos a competir de igual a igual", manifestó Ubeda días atrás. Vale recordar que el equipo de Parque Patricios deberá enfocar esfuerzos también en el martes próximo, cuando viaje a Brasil para enfrentarse a Cruzeiro por la Copa Libertadores.
En Córdoba, el panorama no es menos atractivo. El clásico provincial entre Talleres y Belgrano promete un espectáculo de intensidad, con ambos equipos buscando romper hegemonías en la región. Darío Herrera, DT de Belgrano, tendrá la responsabilidad de sacar adelante a su equipo en un enfrentamiento donde la experiencia y el conocimiento mutuo serán factores decisivos.
La jornada de octavos de final marca un quiebre en el torneo: de aquí en adelante, no hay margen para el error. Los ganadores avanzan hacia cuartos de final, mientras que los derrotados quedan fuera de la competencia. En paralelo, Messi y Inter Miami continúan su participación en la MLS, aunque ya lejos de los compromisos locales que acaparan la atención del fútbol argentino en estas semanas.